
Cuando mezclas productos como fútbol y política los resultados suelen ser tan extraños como Laporta o Berlusconi. Si, además, le añades un medio de comunicación puedes obtener algo como La Gaceta.
Hoy, el periódico del Grupo Intereconomía nos presenta en portada uno de esos titulares maliciosos: “Etarra, asesino y padre del portero de la Real Sociedad”. Para ellos las tres cosas son graves, pero harían un favor al periodismo si no las mezclaran. Eso sí, tienen claro su objetivo, ensuciar el nombre de la entidad de San Sebastián. El club vasco es uno de esos equipos que no casa con las ideas de la caverna mediática (ya sabemos que sólo dan de comer a uno y, de vez en cuando, caen algunas migajas para otros que se asemejan), por eso a la mínima aprovechan para atizarle.
Desde que 8 jugadores blanquiazules decidieran acudir a una manifestación (legal y autorizada por el juez Santiago Pedraz) en Bilbao el pasado 8 de enero a favor del acercamiento de los presos vascos, la caverna empezó a frotarse las manos.

Marca (4/01/2011) y La Gaceta 5/01/2011
Desde La caverna deportiva no tenemos la intención de valorar si la decisión de los futbolistas fue acertada o no, porque no hacemos valoraciones sobre lo que hacen o dicen los deportistas (para eso ya existen otros blogs en la red), sino analizar las actuaciones de los medios de la caverna. Así, nosotros entendemos que el titular en la portada de hoy de La Gaceta tiene dos objetivos claros. Primero, y como hemos dicho antes, es una manera de manchar al club donostiarra y, segundo,tratar de justificar el lamentable artículo que escribió su director, Carlos Dávila, en en la portada del pasado 7 de enero incitando a la violencia en los estadios de España contra los jugadores de la Real Sociedad. Jugadores que, según Dávila, son “proterroristas” que “merecen un trato especial cuando jueguen por todos los campos de España” y que supone que “no esperan aplausos”. El director de La Gaceta es libre de manifestar su disconformidad, aquí no criticamos eso, sino esas formas que le llevan a azuzar a los ultras de los estadios y a regalar palabras como”miserables”, “canallas” y “repugnantes” a los futbolistas de La Real.
Quizá a la redacción de su periódico no le parezca de “miserables” sacar en la primera página el pasado del padre del portero suplente de la Real, ni de “canallas” incitar a la violencia en los estadios, ni tampoco le parezca “repugnante” cuando buscan algo de color marrón, lo remueven y además lo airean.